Qué se entiende por una web barata
En España, una web de pocas páginas para un autónomo se mueve en rangos muy distintos: cuotas de 10 a 40 € al mes en un constructor, entre 300 y 1.500 € con un freelance y desde unos 800 € con una agencia. Son precios orientativos, y comparar solo la cifra lleva a error.
Lo que importa es qué hay dentro: cuántas páginas, si el dominio es tuyo, si hay cuotas después, quién escribe los textos y qué pasa cuando quieres cambiar algo.
¿A nombre de quién está el dominio?
Es la trampa más cara y la menos visible. Si quien te hace la web registra el dominio a su nombre, tu dirección en internet no es tuya: si os separáis, cambiarla es empezar de cero con Google.
Pide siempre que el dominio esté a tu nombre desde el primer día: si está a nombre de quien te hace la web, la dirección no es tuya y cambiar de proveedor se complica.
¿Hay cuotas después?
Muchas webs baratas lo son solo el primer mes. El precio de entrada es bajo y luego llegan el alojamiento, un mantenimiento obligatorio o licencias de plantillas y extensiones que se renuevan cada año.
Pregunta cuánto pagarás el segundo y el tercer año si no pides ni un cambio. Si la respuesta no es clara, el precio tampoco lo es.
¿Es una plantilla clonada?
Una plantilla prediseñada abarata el trabajo, y no siempre es mala idea. El problema llega cuando la misma plantilla la llevan cientos de negocios de tu sector y tu web no se distingue de la de la competencia, ni para el cliente ni para Google.
Pide ver webs reales hechas por esa persona o esa agencia y fíjate en si se parecen entre sí. Si todas se parecen, lo que venden es una plantilla.
¿Qué incluye por escrito y en cuánto tiempo?
Un presupuesto serio dice cuántas páginas, cuántos idiomas, si hay formulario, si incluye los textos legales, cuántos cambios entran y en cuántos días se entrega. Lo que no está por escrito no está incluido, aunque te lo dijeran por teléfono.
Y la velocidad cuenta: una web lenta en el móvil pierde visitas antes de terminar de cargar. Pide que te garanticen una puntuación mínima en la auditoría de rendimiento de Google (Lighthouse).
Una web económica bien hecha
Se puede tener una web de precio contenido sin caer en ninguna de estas trampas: pocas páginas bien pensadas, dominio a tu nombre, sin cuotas de alojamiento y todo cerrado por escrito. Así están planteados nuestros packs de página web, con el precio publicado.
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