Qué te dan gratis y qué no
Una página web son tres cosas distintas: la herramienta con la que la haces, el alojamiento que la sirve las 24 horas y la dirección por la que te encuentran. Las opciones gratuitas te regalan las dos primeras y te prestan la tercera: tu web vive en una dirección de la plataforma —un subdominio como tunegocio.plataforma.com o una ruta como plataforma.com/tunegocio—, no en una tuya.
Ese alojamiento le cuesta dinero a alguien, así que antes de elegir conviene preguntarse quién lo paga. Hay tres respuestas habituales. Tus visitas, viendo anuncios o la marca de la plataforma por encima de la tuya. Tú, más adelante, cuando un límite te empuja al plan de pago. O la propia empresa, que usa la herramienta gratuita como escaparate de otra cosa que sí vende. Ninguna es mala en sí, pero cada una tiene consecuencias distintas para tu negocio.
¿Se puede crear una página web gratis en Google?
Ya no. Durante años, el Perfil de Empresa de Google permitía montar una web sencilla desde la propia ficha, y por eso tanta gente sigue buscando cómo hacerlo. Google cerró esa función en marzo de 2024: las webs creadas así dejaron de mostrarse, redirigieron a la ficha durante unos meses y desde junio de 2024 no llevan a ninguna parte. Si tu tarjeta o tu cartel aún tienen una dirección terminada en .business.site, esa dirección está muerta.
Lo que sigue siendo gratis, y muy recomendable, es el Perfil de Empresa en sí: la ficha que sale en Maps con tu horario, tus fotos y tus reseñas. No es una web, pero tiene un campo para enlazar la tuya, y las dos juntas se refuerzan: la ficha te pone en el mapa y la web explica lo que una ficha no puede.
Las tres formas de tener una web gratis hoy
Constructores con plan gratuito. Arrastras bloques sobre una plantilla y publicas. Es la opción más flexible, pero el plan gratis suele llevar la marca de la plataforma bien visible, a veces publicidad, un subdominio largo y límites pensados para que acabes pagando: sin dominio propio, sin poder quitar el distintivo, con el formulario recortado. Además, empiezas con la página en blanco: el diseño y cada palabra son cosa tuya.
Páginas de enlaces. La típica lista de botones para la biografía de Instagram. Son útiles para quien ya te sigue, pero no explican qué haces, cuánto cuesta ni para quién es, y Google apenas tiene nada que leer en ellas. Complementan una web; no la sustituyen.
Herramientas hechas para un tipo de negocio. En lugar de una página en blanco, parten de una web ya pensada para tu profesión, con sus secciones y sus textos de ejemplo. Son menos flexibles que un constructor, pero el resultado sale bien hecho aunque no sepas nada de diseño, que para un autónomo suele ser lo que de verdad importa.
Un ejemplo de lo último: QRprofessionals
QRprofessionals es una herramienta gratuita para crear la web de un profesional independiente: entrenadores personales, psicólogos, fisios, nutricionistas, profesores particulares, fotógrafos, peluqueros, fontaneros… La hacemos nosotros, en Always Matters Agency, y sale aquí porque es justo el caso de esta guía, no porque sea la única opción.
Eliges tu profesión y se abre una web de una página ya escrita para ella: servicios con precio y duración, cómo trabajas, para quién es, opiniones, formación y número de colegiado, dónde atiendes y un formulario de contacto. Cambias lo tuyo viendo cómo queda, sin registrarte, y solo al publicar entras con tu cuenta de Google. Te quedas con un enlace (qrprofessionals.com/tu-nombre) y un código QR para la tarjeta, el flyer o el mostrador.
Los mensajes del formulario llegan a un panel privado donde los marcas como contactado o cliente, apuntas notas, te pones recordatorios y exportas tu lista en CSV. No pide tarjeta, no muestra anuncios y no tiene plan de pago. Sus límites también conviene decirlos: es una sola página por cuenta, la dirección es de la plataforma y no admite dominio propio, y no hace reservas ni cobros.
El coste que no se ve: la dirección prestada
Lo que más cuesta de una web gratis no aparece en ninguna factura. Si un día cambias de herramienta, la dirección se queda en la plataforma: los códigos QR impresos, las tarjetas, los enlaces que otros te pusieron y lo que Google había aprendido de esa página empiezan de cero en la nueva. Con unos meses de recorrido da igual; con años de tarjetas repartidas, duele.
Un dominio propio, en cambio, es barato: un .es ronda los 5–15 € al año y un .com entre 10 y 20 €, como explicamos en cuánto cuesta un dominio web. Lo que encarece una web no es el dominio, sino lo que se construye encima. Y con él llega lo otro que una web gratis no da: un correo con dominio propio en lugar de una dirección de Gmail en la tarjeta.
Gratis no te libra de la ley
Si la web sirve para conseguir clientes, es una web con actividad económica y el artículo 10 de la LSSI te obliga a un aviso legal con tu nombre, tu NIF, una dirección y un correo de contacto; si tu profesión es colegiada, también el colegio y tu número. Da igual que la herramienta sea gratuita: el responsable eres tú, no la plataforma.
Si tiene formulario, quien escribe tiene que saber quién trata sus datos, para qué y cómo ejercer sus derechos (artículo 13 del RGPD). Y si añades analítica con cookies, la LSSI y la guía de la AEPD exigen pedir permiso antes de cargarlas. Antes de elegir herramienta, comprueba que te deja publicar esos textos.
Cuándo compensa pagar
Una web gratis bien hecha es mejor que una web cara a medio hacer, y para empezar suele bastar. Compensa dar el salto cuando la web se queda pequeña, y eso se nota en señales concretas: quieres salir en Google por cada servicio y una sola página no da para tantos, necesitas tu dominio y tu correo, tienes clientes en otro idioma, o la web ya es tu principal fuente de clientes y quieres que lleve tu marca y no la de una plataforma.
Un orden razonable: abre gratis tu Perfil de Empresa, publica una web gratuita con tus servicios y tu formulario, y mide durante unos meses si te llegan mensajes. Si te llegan y se te queda corta, el siguiente paso es una web de varias páginas con el dominio a tu nombre: en nuestros packs de página web está lo que incluye cada uno con su precio cerrado, y en diseño web por oficios, las páginas que recomendamos para el tuyo.
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